El Castillo de Windsor es la residencia oficial de la Reina y el castillo ocupado más grande del mundo. El castillo, que fue residencia real y fortaleza durante más de 900 años, sigue siendo hoy un palacio en funcionamiento. La Reina utiliza el Castillo tanto como residencia privada, donde suele pasar el fin de semana, como residencia real en la que desempeña ciertos deberes formales.